La policía de Toronto capturó a un sospechoso de un asesinato masivo sin disparar una bala

Momento en el que el policía arresta a Alek Minassian, el autor del atropello masivo en Toronto (Archivo)

Mientras la gente agonizaba, el conductor bajó de su camioneta y apuntó con un objeto a la policía.

El hombre, identificado más tarde por las autoridades como Alek Minassian, acababa de chocar contra una multitud de peatones en una acera a una velocidad superior a los 50 kms/hora. Mató a 10 e hirió a otras 15. “Mátame”, gritaba mientras levantaba rápidamente y bajaba el objeto de su mano.

En cambio, el oficial de policía se acercó lentamente hacia el hombre, con el arma desenfundada.

“Baja”, insistió. El hombre indicó que tenía un arma, pero el oficial siguió adelante. “No me importa”, le contestó. “Bájala”.

En cuestión de segundos, el sospechoso había levantado ambas manos. El oficinal rápidamente lo puso boca abajo y lo esposó. No se disparó ni un solo tiro de pistola en el intercambio, lo que le valió el aplauso de sus compañeros por su moderación.

Tales acciones son parte de un esfuerzo concertado del Servicio de Policía de Toronto para que sus oficiales desescalen situaciones peligrosas en lugar de abrir fuego. En el pasado, la policía de Toronto había enfrentado críticas generalizadas por el uso de la fuerza. En un incidente de 2013, un joven de 18 años llamado Sammy Yatim recibió nueve balazos y fue asesinado por oficiales que respondieron una llamada que señalaba que Yatim tenía un arma.

“Ese y otros tiroteos policiales de alto perfil en los últimos años provocaron un escrutinio del uso de la fuerza por parte de los oficiales y condujeron a llamadas formales para cambiar las tácticas policiales a fin de reducir los enfrentamientos“, de acuerdo a informaciones de la Canadian Broadcasting Corp.

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A principios de este año, la Junta de Servicios Policiales de Toronto aprobó una moción para proporcionar a cientos de oficiales pistolas paralizantes en lugar de armas. Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley de Toronto también realizaron una revisión exhaustiva de sus “opciones de uso de la fuerza”, según la CBC, y realizaron varias sesiones de capacitación sobre la reducción del uso de las armas. A la policía se le “enseñó a usar la menor fuerza posible en cualquier situación”, dijo el jefe de la policía de Toronto, Mark Saunders, en una conferencia de prensa tras el arresto de Misain.

No está claro cuántos canadienses son asesinados por la policía cada año. Una investigación realizada por The Independent en 2015 estimó que el número es alrededor de 25.

Eso es más alto que en muchos otros países desarrollados, pero es una pequeña fracción de los hombres y mujeres asesinados por oficiales de policía estadounidenses. En 2017, 987 personas fueron asesinadas a tiros por la policía en Estados Unidos, según la base de datos de The Washington Post sobre tiroteos policiales. Este año, la policía ha matado a tiros a 344 personas.

Esos números colocan al país lejos de la norma. En 2014, The Economist comparó Estados Unidos con otros países desarrollados. En Alemania, la policía mató a ocho personas. En Japón y Gran Bretaña, los oficiales pasaron un año sin disparar fatalmente a nadie.

Los expertos atribuyen esa disparidad a un par de cosas. La delincuencia violenta es mucho más común en Estados Unidos que en muchos otros países desarrollados. Las armas son más fáciles de acceder, lo que significa que es más probable que la policía confronte a alguien con un arma mortal. También existen preocupaciones sobre el sesgo racial: la policía de Estados Unidos dispara y mata a un número desproporcionado de negros, incluso si no están armados.

La policía en Estados Unidos también puede tener una actitud diferente. Como Michael Lyman, profesor de justicia penal en el Columbia College de Missouri, que, como dijo a la BBC, los oficiales de policía de este país probablemente se sentirían “obligados” a matar al sospechoso. “Suponiendo que el sospechoso tenga un arma apuntando hacia los oficiales, es preocupante que el oficial no esté atacando al sospechoso con una fuerza letal”, dijo.

En Toronto, el arresto sin violencia del otro día fue aclamado como una victoria. Mike McCormack, el presidente de la policía de Toronto, habló con él ese mismo día. “Acabo de hacer mi trabajo, lo que hice no fue gran cosa“, le dijo él.

McCormack no estuvo de acuerdo. “La gente tiene razón. Ese tipo es un héroe“, manifestó en conferencia de prensa.

Fuente: infobae.com
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