Reaparece el periodista ruso «asesinado»: «Aún estoy vivo, se han quedado con las ganas»

El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU, en sus siglas en ucraniano) dijo este miércoles que el periodista opositor ruso Arkadi Babchenko, de cuyo asesinato se informó, está vivo.

El propio periodista ha reaparecido en una rueda de prensa en Kiev y ha hablado con otros informadores. «Aún sigo vivo, se han quedado con las ganas», dijo Babchenko, que admitió que cooperó en los últimos dos meses con el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU, en sus siglas en ucraniano), en una operación para evitar un atentado de los servicios secretos rusos contra su vida.

El responsable del SBU aseguró que el «asesinato» fue una puesta en escena para protegerle de un atentado organizado por Rusia del que tenían información que iba a ocurrir. Según Vasili Gritsak, director del SBU, el autor de esta operación ha sido detenido y el propio Bábchenko se ofreció a participar en la pantomima para lograr neutralizar el atentado.

El periodista ruso llamó la atención el lunes sobre un post publicado en Facebook por Marina Yudénich, uno de los apoderados que el presidente Vladímir Putin necesitó para presentarse como candidato independiente a los comicios de marzo. A juicio de Bábchenko, Yudénich pedía su aniquilación al presidente checheno, Ramzán Kadírov, cuya mano la oposición rusa vio también detrás del asesinato del político liberal, Borís Nemtsov.

«Ramzán (Kadírov) toma té con los periodistas y pienso que se podría invitar a uno más. También se encuentra en Ucrania y, como él mismo reconoce, lucha del lado de Kiev. Allí le dan sustento..., pero creo que tomar té con Ramzán va a ser más útil», escribe Yudénich, que ocupa actualmente un cargo en la Administración de la región de Moscú, en un post de Facebook que ha sido ya retirado. Pero Bábchenko publicó ése vínculo el lunes en Twitter con el comentario: «Esto es cuando uno de los apoderados del presidente de forma abierta llama a que te asesinen».

Tres disparos por la espalda

La Policía ucraniana aseguró el martes que el periodista ruso, padre de una familia numerosa de niñas y niños adoptados, salió ese mismo día a comprar a la tienda de alimentación y, al regresar y abrir la puerta del piso, un sicario le disparó tres veces por la espalda. Se informó además de que lo encontró aún con vida su esposa, pero falleció en la ambulancia que le trasladaba al hospital. Hoy se distribuyó un retrato robot del presunto homicida, un hombre de unos 40-45 años de edad con barba canosa y un gorra de visera.

Bábchenko, de 41 años de edad, es muy crítico con Putin y especialmente con su política en relación con Ucrania. La anexión de Crimea, que está afectando seriamente a los tártaros contrarios a que la península forme parte de Rusia, la ayuda de Moscú a los rebeldes separatistas del este de Ucrania y la represión contra las organizaciones rusas opositoras suelen ser los temas más tocados por él en redes sociales, artículos y en el programa que dirigía en el canal privado de televisión ucraniano ATR. fundado por la comunidad tártara y que tuvo que trasladarse a Kiev desde Crimea después de la anexión.

El periodista huyó de Rusia a causa de las amenazas recibidas. Haciendo la mili estuvo destinado en Chechenia, en donde sirvió en una unidad de transmisiones del Ejército ruso durante la primera guerra en esa conflictiva república. Después se reenganchó y participó también en la segunda guerra chechena. Se dio conocer escribiendo crónicas sobre la sangrienta contienda, por lo que el diario Moskovski Komsomólets le contrató como corresponsal en zonas de conflicto. Trabajó también para varias televisiones rusas y el bisemanario Nóvaya Gazeta, en donde escribía la también asesinada Anna Politkóvskaya.

En marzo de 2012 fue acusado de hacer llamamientos a cometer disturbios por un artículo sobre las multitudinarias manifestaciones en contra de Putin y en favor de elecciones limpias. Cuando estalló el conflicto con Ucrania, Bábchenko se decantó del lado de las tropas de Kiev, a quienes consideraba en su legítimo derecho y obligación de recuperar la integridad territorial del país.

Lo que más enardeció a los partidarios de Putin fue la declaraciones de Bábchenko, tras la catástrofe del Tupolev-154 militar en el Mar Negro, en el que fallecieron todos los miembros del Conjunto de Coros y Danzas del Ejército Rojo, el 25 de diciembre de 2016, al declarar que la tragedia le dejaba indiferente porque volaban con destino a Siria a una guerra a la que nadie les había llamado. Ante las amenazas recibidas, Bábchenko abandonó Rusia el 21 de febrero de 2017. Estuvo primero en Praga, luego en Israel y, finalmente, en Kiev.

En julio de 2016, fue asesinado en Kiev el periodista bielorruso, Pável Sheremet, también muy crítico con el poder ruso y con el presidente bielorruso, Alexánder Lukashenko. Le pusieron una bomba en los bajos de su vehículo. El mes pasado en Ekaterimburgo, el periodista Maxim Borodín, cayó desde el balcón de su vivienda en lo que no parecía un suicidio. Investigaba la presencia de unidades de mercenarios rusos en Siria.

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