Violadores y asesinos seriales: quiénes serán los tenebrosos compañeros de prisión de "Popeye", el ex sicario de Pablo Escobar

Asesinos en serie, violadores de niños y otros de los criminales más temidos de Colombia serán los vecinos de "Popeye", el ex sicario de Pablo Escobar que regresa a la prisión acusado de concierto para delinquir y extorsión. Jhon Jairo Velásquez fue recluido esta semana en el pabellón de tratamientos especiales de la cárcel de máxima seguridad de Valledupar, La Tramacúa, uno de lo penales más calurosos del país.


Popeye fue capturado el pasado 25 de mayo por la Fiscalía Nacional, luego de varias amenazas de muerte publicadas en sus redes sociales contra el candidato presidencial de izquierda, Gustavo Petro, y sus seguidores. Ya venía siendo investigado por una supuesta oficina de cobros que tiene en Medellín al servicio de organizaciones armadas, y por sus presuntos nexos con el narcotraficante alias Tom, jefe de la Oficina de Envigado, detenido durante una fiesta en la que estaba Velásquez.

A bordo de un avión de la Policía, fuertemente custodiado, llegó Popeye al aeropuerto Alfonso López de Valledupar, vistiendo camiseta negra y jean. Desde ahí fue embarcado en una tanqueta blindada del Escuadrón Antidisturbios -Esmad- para ser trasladado al centro carcelario La Tramacúa, seguido de una caravana de patrullas policiales y unidades del Inpec.

Llegada de Popeye a la cárcel de alta seguridadLa Tramacúa, en un tanque del Esmad.

La Tramacúa es una fortaleza de nueve torres ubicada a 3.5 kilómetros de Valledupar -una de las ciudades más calientes del Caribe colombiano-, construida con asesoría del Buró Federal de Prisiones de los Estados Unidos, con un diseño de celdas desde el segundo piso que no permite fugas por túneles subterráneos, y con muros antiexplosivos.

Popeye se encuentra en un pabellón junto con Rafael Uribe Noguera, el prestigioso empresario bogotano que secuestró, violó, torturó y asesinó a Yuliana Samboní, una niña indígena de apenas 9 años; y Cristian Camilo Bellón Galindo, procesado por el atentado del ELN a una Estación de Policía de Barranquilla, en la que murieron cinco uniformados.

El penitenciario también tiene recluidos, en el mismo pabellón, a los asesinos seriales más temidos del país. Está Luis Gregorio Ramírez, el "Monstruo de la soga", que mató a por lo menos 60 mototaxistas con un sofisticado nudo que hacía que las mismas víctimas se asfixiaran con su peso. Y Levith Rúa Rodríguez, la "Bestia del matadero", un ex policía acusado de violar a varias mujeres en el sur de Barranquilla.

Además, están violadores seriales de niños como el conocido Luis Fernando Garavito, "La bestia", que abusó sexualmente y apuñaló a más de 200 en todo el territorio nacional,convirtiéndose en uno de los mayores asesinos de niños de la humanidad. Y como Manuel Octavio, el "Monstruo de los cañaduzales", que engañó a más de 20 menores para violarlos y ahorcarlos en las plantaciones de caña de azúcar.

El violador serial de niños Luis Fernando Garavito, Rafael Uribe Noguera y el asesino serial conocido como el Monstruo de la soga.

Esta no sería la primera vez que Popeye comparte celda con estos tenebrosos criminales. Entre 2001 y 2002, pagó 15 meses en el penal, antes de ser trasladado a la cárcel Modelo, de Bogotá, para terminar de cumplir los 23 años y 3 meses de condena por los más de 300 asesinatos que cometió siendo jefe de sicarios del entonces cabecilla del Cartel de Medellín, Pablo Escobar.

"Fueron 14 meses en la penitenciaría de Valledupar a 44 grados de temperatura, sin ventiladores ni nada, a pulmón libre, con toda clase de plagas; es una locura de cárcel", dijo una vez Popeye en una entrevista con medios, refiriéndose a La Tramacúa como uno de los penales más "duros" por los que ha pasado.

Ahora, después de estar cumpliendo libertad condicional, regresa a la cárcel por orden de un juez de Medellín que lo investiga por el cobro de una extorsión de 55 mil dólares a una familia de esta ciudad. La indagación policial incluye fotografías, testigos y una alianza con la banda criminal 'La Oficina'. Aunque Popeye negó los cargos, le fue imputada medida de aseguramiento intramural para evitar que evada a la justicia.

Esta es otra de las polémicas que sigue protagonizando el ex sicario, que ha amenazado a ciudadanos en entrevistas con medios internacionales y ha disparado desde los cerros de Medellín, sin contar con su cuestionado apoyo a grupos neonaxis europeos y a amenazas contra líderes de izquierda del país. Pese a esto, su figura representa una especie de icono para algunos que se toman fotos con él en la calle, y el libro que escribió sobre su vida ha sido adaptado a varias series de televisión.

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