AT&T obtiene la autorización para fusionar Time Warner frente al bloqueo de Trump

La decisión es determinante para otras operaciones similares en las industrias de medios y tecnológica

Una tienda del operador de móvil AT&T en Nueva York KENA BETANCUR AFP

El operador de telecomunicaciones AT&T tiene la autorización final para seguir adelante con la operación por la que compra el grupo de entretenimiento Time Warner. Así logra salvar en el límite una operación valorada en 85.400 millones de dólares, sin restricciones. El Departamento de Justicia no pudo probar que el acuerdo entre estos dos gigantes dañaba la competencia. La decisión, que reafirma el status quo legal, abre la puerta a otras fusiones y podría llevar a Comcast a presentar una oferta alternativa a la de Disney por los activos de Fox.

El juicio presidido por el magistrado Richard Leon en el Distrito de Columbia duró seis semanas. Pero la batalla legal dura desde noviembre, cuando el Departamento de Justicia propuso bloquear. El presidente Donald Trump fue muy crítico con la operación. Los argumentos finales de las partes en el litigio se presentaron a final de abril. El juez federal tenía que pronunciarse rápido, porque el acuerdo de fusión vence el 21 de junio.

La última vez que se denunció una fusión vertical fue hace cuatro décadas. Más allá de la conclusión final a la que llegara el magistrado sobre la combinación de los negocios de dos grandes compañías, su opinión tendrá efectos en los movimientos futuros de las industrias de medios y tecnológicas. Leo ya hizo mención durante el proceso a la magnitud del caso y su importancia.

El sentimiento general era que el veredicto sería favorable hacia las compañías, porque hay casos similares de integración vertical –empresas en industrias similares que no compiten directamente- que fueron aprobados y porque la competencia ahora es mucho mayor. Pero debía conocerse si optaría por imponer algunas restricciones. No lo hizo y pidió al Gobierno que no apele su decisión.

“El rechazo ha sido categórico a todos los argumentos presentados por el Departamento de Justicia”, valoró el abogado de AT&T y Time Warner, Daniel Petrocelli, “presentaron varias teorías para bloquear la fusión en su integridad pero al final se ha demostrado que no pudo presentar pruebas creíbles”. “Es el momento de que la operación siga adelante”, reiteró.

Lo normal es que los reguladores de la competencia no se opongan a este tipo de acuerdos. Pero el Departamento de Justifica argumentó que la operación iba a concentrar un poder excesivo que permitiría a AT&T elevar los precios para que los distribuidores de contenido puedan acceder a los programas que producen las cadenas CNN, TBS, TNT y HBO, además de los estudios Warner Bros.

Eso, a su vez, limitaría las opciones para los abonados al cable. AT&T es dueña de la plataforma de televisión por satélite DirecTV. El gobierno también expuso que la operación restringiría la competencia en el eso de la HBO como herramienta de promoción. Y advirtió de que impedirán la innovación en la industria unilateralmente o en coordinación con Comcast, dueña de NBCUniversal.

Nuevos competidores

El operador de telecomunicaciones rechazó este extremo y recordaron que Time Warner nunca empleó prácticas que violaban la competencia cuando controlaba su propia red de cable. También lamentó que no se tuviera en cuenta el efecto que está teniendo en la industria nuevos modelos de distribución de contenido, como Netflix, Amazon o Apple, y de la publicidad, con Google y Facebook.

El caso es un verdadero dominó para la industria. La solución final del litigio será determinante para el futuro de la operación por la que Disney está adquiriendo los activos de entretenimiento de su rival Twenty First Century Foxy en concreto para Comcast. El operador de cable estaba a la espera de la decisión para decidir si presenta una contraoferta tan pronto como se aclaran las reglas.

Si el juez aprobaba la fusión, Comcast podía interpretarlo como la luz verde para pasar a la batalla por Fox porque complica el bloqueo. Eso forzaría eventualmente a Disney a tener que endulzar los términos de su oferta original para preservar la operación. Pero si el gobierno ganaba el pulso, se dota de argumentos legales para poder aplicar las normas con más ímpetu en este tipo de fusiones.

Los abogados del Departamento de Justicia utilizaron, de hecho, como argumento para oponerse a la integración que la operación de AT&T y Time Warner dejaría la industria en manos de dos gigantes integrados verticalmente. Es más, sugirió la posibilidad de que pudieran coordinarse para limitar el crecimiento de las plataformas streaming. Pero no hay análisis que apoyen estos argumentos.

Consolidación

La decisión del juez se conoce un día después que entrara en vigor las nuevas normas para regular el acceso a la red. Siendo favorable podía dar el pistoletazo de salida para que otros proveedores de Internet y de telefonía móvil como Verizon o Dish participen en el proceso de consolidación en marcha. T-Mobile y Sprint lo pueden utilizar también como argumento para defender su fusión.

La fusión entre AT&T y Time Warner se anunció en octubre de 2016. El caso también lo siguen fuera de la industria la cadena de parafarmacias CVS y la aseguradora sanitaria Aetna, porque si el Departamento de Justicia ganaba se dota de argumentos legales para forzar a las compañías a desprenderse de activos para en operaciones de adquisición o fusión vertical similares.

Fuente: elpais.com
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