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La Empresa Nacional de Electricidad de Bolivia (ENDE) tramita la licencia ambiental del proyecto hidroeléctrico Banda Azul ante la Secretaría departamental de la Madre Tierra. Se trata de la cuarta hidroeléctrica que se ejecutará de las nueve que se proyecta construir en Cochabamba hasta 2025.

A mayo de 2018, la Gobernación de Cochabamba emitió la licencia ambiental de la Central Hidroeléctrica San José II, el segundo componente del Proyecto Hidroeléctrico San José. La primera fase fue entregada en enero de este año, explicó la jefa de la unidad de Gestión y Control Ambiental de la Secretaría de la Madre Tierra, Deymi Velasco.

Velasco informó que los proyectos San José II y Banda Azul tienen categoría II y requieren de un estudio de impacto ambiental analítico específico para identificar los daños ambientales y generar acciones de mitigación.

Por otro lado, precisó que las licencias ambientales de San José I y del Proyecto Hidroeléctrico Misicuni fueron emitidas por el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), porque están dentro del Parque Nacional Tunari y Carrasco.

El mismo procedimiento se realizó para el proyecto Hidroeléctrico Ivirizu, ubicado en el Parque Nacional Carrasco.

“Existen otros proyectos en cascada que van a estar fuera de áreas protegidas como Ambrosía, Molineros e Icona, pero están en estudio, aún nosotros no hemos recibido los documentos para el licenciamiento ambiental”, detalló.

En septiembre de 2015, el presidente Evo Morales informó que el proyecto contaría con una inversión de 200 millones de dólares.

Según datos publicados en la página web de ENDE, el 7 de septiembre de 2015 se firmó el contrato de servicio de consultoría para el proyecto a diseño final con la empresa Nypsa Informes y Proyectos S.A. Posteriormente, el 15 de septiembre de 2015 la Empresa Eléctrica Corani S.A. autorizó a la empresa para iniciar los estudios.

Según datos difundidos en la rendición de cuentas de 2017 de ENDE, el proyecto Banda Azul tendrá una central hidroeléctrica con una potencia instalada de aproximadamente 133,7 megavatios y formará parte las obras de la cascada del río Paracti, ubicadas agua debajo de la central hidroeléctrica San José II.

“Se desarrolla el servicio de consultoría para diseño final y documentos de licitación”, indica un documento difundido por la empresa estatal al referirse a la etapa de diseño final.

Este medio solicitó información sobre el estado actual del proyecto al Ministerio de Energías, sin embargo, hasta el cierre de esta edición, no obtuvo respuesta.

El resto de los proyectos hidroeléctricos se encuentran en etapa de preinversión, según reporta Ende en su sitio web.

Por otra parte, la hidroeléctrica Juntas Corani se emplazará en Chapare y pretende generar 439,4 megavatios. Mientras tanto, Santa Bárbara prevé aportar 81,6 megavatios, también en Chapare.

133 megavatios de potencia tendrá el proyecto hidroeléctrico Banda Azul, según las estimaciones realizadas por ENDE.

DATOS

Cochabamba contará con cerca de 1.480 MW. El costo ambiental que Cochabamba afrontará en los próximos años permitirá generar aproximadamente 1.480 megavatios de potencia, según datos consultados en el sitio web de la empresa pública ENDE.

Cinco hidroeléctricas en la provincia Chapare. En el Chapare, una de las regiones con mayor biodiversidad de Bolivia, se construirán los proyectos hidroeléctricos Banda Azul, Juntas Corani, Ambrosía, Santa Bárbara e Icona.

El embalse de Ivirizu deforestará 98 hectáreas. Según ENDE Valle Hermoso, se tiene previsto deforestar 98,72 hectáreas en el área de embalse durante la ejecución de obras. Las fichas ambientales fueron emitidas el 11 de noviembre de 2016.

REPRESAS GENERAN DAÑO AMBIENTAL A PESAR DE LAS MEDIDAS DE MITIGACIÓN

Los especialistas en hidroeléctricas y funcionarios departamentales consultados por este medio coincidieron por separado al afirmar que la edificación de represas provoca impactos ambientales, a pesar de las medidas para mitigar el daño.

La jefa de la unidad de Gestión y Control Ambiental de la Secretaría departamental de la Madre Tierra, Deymy Velasco, manifestó que toda intervención en la naturaleza genera un impacto medioambiental. “A través de estudios, se busca identificar qué afectaciones hay en flora y fauna y ver los mecanismos necesarios para que esta intervención no genere efectos que duren en el tiempo, sino que sean cortos, remediables y recuperables”, señaló.

Anteriormente, el director de Energética, Miguel Fernández, explicó que la construcción de hidroeléctricas puede provocar desplazamiento de familias que viven en la zona de edificación.

También aseguró que, eventualmente, el cambio de uso de suelo por el embalse provoca inundaciones.

Por su parte, el director de Ciudadanía, Daniel Moreno, sostuvo que los nuevos proyectos hidroeléctricos del departamento buscan aprovechar las condiciones favorables del medio ambiente.

“Se van a generar efectos negativos al medio ambiente sin que la región reciba nada a cambio como recompensa económica”, afirmó.