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Una estudiante de la Universidad Pública de El Alto (UPEA) está en coma desde hace una semana, después de lesionarse la cabeza en una fuerte caída cuando escapaba de los gases lacrimógenos, informa su familia. El hecho ocurrió durante las movilizaciones protagonizadas por la universidad alteña en demanda de mayor presupuesto.


La universitaria Yéssica Soto Nina se encuentra en terapia intensiva en el Hospital Agramont. Su padre pide ayuda al Gobierno debido a que los gastos médicos ascienden a 45.000 bolivianos.

“Me encuentro en estado de shock por lo que estoy pasando. Mi hija está en coma, está en terapia intensiva hace una semana. El accidente ocurrió producto de un enfrentamiento entre la Policía y los estudiantes de la UPEA, en las movilizaciones que tuvieron en el centro paceño”, informó el padre de la estudiante, Damián Soto.

Yéssica Soto cursa el segundo año de la carrera de Economía de la UPEA. De acuerdo con las versiones de los estudiantes de la universidad alteña y del padre de familia, el hecho ocurrió el miércoles 13 de junio, cuando la joven trataba de escapar de los gases lacrimógenos que dispararon los efectivos policiales contra los estudiantes durante las movilizaciones.

“Ella huía de los gases lacrimógenos que lanzaban los policías contra nosotros. Fue terrible y al escapar mi compañera se resbaló, cayó y se golpeó muy fuerte la cabeza”, relató uno de los compañeros de la joven, José L.

El médico responsable de Terapia Intensiva del Hospital Agramont Antonio Viruez informó que el estado de la estudiante es delicado. “La paciente está luchando por su vida, está intentando respirar sola. No hubo mejora desde su internación”.

Según el diagnóstico médico, la universitaria presenta traumatismo cráneo encefálico severo, con contusión frontal hemorrágica derecha y edema cerebral difuso, además de insuficiencia respiratoria.

Tras el golpe, la joven permaneció en su casa durante dos días con fuertes malestares de cabeza. Su padre relató que entonces se encontraba en los Yungas y que al enterarse del accidente regresó a su casa para llevar a Yéssica a un centro hospitalario.

“Al llegar a El Alto, vi como mi hija se desvanecía de a poco. Primero perdió la vista, me decía que ya no veía y eso me desesperaba, y luego que ya ni podía escuchar. Al llegar al hospital iba perdiendo el habla y posteriormente quedó inmovilizada”, relató el padre entre sollozos.

Los costos de los medicamentos ascienden a más de 6.000 bolivianos por día. Del sábado 16 al viernes 22 de junio la cuenta llega 45.000 bolivianos. De este monto la UPEA aportó 20.000 bolivianos para pagar terapia intensiva, de acuerdo con el progenitor de la estudiante.

Damián Soto pidió a las autoridades de Gobierno que le colaboren con los gastos. “El accidente ocurrió a causa de los gases lacrimógenos”, argumentó.

“La universidad nos ayudó con 20.000 bolivianos, pero el resto estoy consiguiendo de todos lados. Pido al Gobierno, al presidente Evo Morales, que pueda solidarizarse y ayudarme con algo de los gastos económicos. Ya no sé de dónde más sacar el dinero. Por favor, necesito que vengan al Hospital Agramont y vean cómo está mi hija, nadie del Gobierno vino hasta el momento”, lamentó.

El rector de la casa de estudios superiores de El Alto, Ricardo Nogales, sostuvo que la universidad pública continuará aportando para cubrir las cuentas médicas hasta que la joven se restablezca. “Vamos a seguir colaborando con los gastos y estamos muy cerca a los papás de la estudiante”, declaró.

Asimismo, el asesor jurídico de la UPEA, Marco Hinojosa, lamentó la que considera indiferencia de las autoridades. “El Gobierno no se preocupa. Solo sabemos que vinieron esta mañana (ayer) personeros del Ministerio de Salud. Hablaron con el papá un rato y luego se fueron, ni siquiera se entrevistaron con los médicos”, denunció.

La familia de la estudiante es de bajos recursos económicos. El padre se dedica a la siembra en los Yungas y la madre cuenta con un puesto de venta de cereales en la zona alteña de Río Seco.

“Si la población puede apoyarme con algún centavo estoy agradecido, por la vida de mi hija. Pueden venir al hospital”, dijo Damian.



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