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“Ahora mismo tenemos cerrado el expediente de 20 personas pero vamos a presentar el caso en representación de al menos unas 100 víctimas. Todavía estamos escuchando muchas horas de entrevistas. Hay que comprobar su versión y asegurarnos de que fue elFrente Al Nusra (Al Qaeda en Siria) y no otro grupo terrorista el que les causó daños físicos y psicológicos irreversibles”, detalla a El Confidencial la holandesa Liesbeth Zegveld, abogada de derechos humanos y una de las letradas más controvertidas de Holanda. Llevará a Qatar ante la Justicia holandesa en representación de un grupo de refugiados sirios para pedirle indemnización a las víctimas del terrorismo, ya que “financió directa o indirectamente” desde 2013 a este grupo terrorista que actúa en territorio sirio desde comienzos de la guerra.

El 23 de abril, Zagveld envió una carta al emir de Qatar, el jeque Tamim bin Hamad Al Zani, como aviso de responsabilidad por los daños sufridos por las víctimas del Frente Al Nusra. Le dio seis semanas para contestar, ofrecer una compensación y poner fin a su apoyo a este grupo, amenazando con ir a la Justicia si estas exigencias son ignoradas. El plazo llegó este lunes a su fin. La abogada no obtuvo ninguna reacción de los qataríes y ya prepara un caso judicial muy prometedor.

La letrada considera que hay datos procedentes de “mucha fuentes” que demuestran que Qatar “ha transferido dinero, al menos usando entidades basadas en el país” al grupo yihadista durante la guerra en Siria. “Hemos recogido evidencias de las redes sociales, de investigaciones periodísticas, informes de ONGs”, aseguró. Una de las pruebas clave que utilizará esta abogada en el juicio serán las listas internacionales que señalan a individuos qataríes que patrocinan el terrorismo.

Al Nusra, vinculado a Al Qaeda y considerada como entidad terrorista por la ONU, la UE, EEUU y varios países más, se separó del autodenominado Estado Islámico (conocido como ISIS) en 2013, después de largos conflictos de liderazgo y prioridades en la región de Oriente Medio. Abu Bakr Al Bagdad (ISIS) y Ayman al Zawahiri (Al Qaeda) se declararon entonces la guerra que precedió a la declaración de un “Califato” en territorios ocupados del norte de Irak y Siria.

“Soy consciente de que este caso será duro pero lo defenderemos hasta el final. Ahora mismo lo más complicado es comprobar quién fue el verdugo de mis clientes porque la situación en Siria es y ha sido muy complicada y vamos a ir con evidencias fuertes a la Corte”, asegura la abogada. Informa de que está recibiendo cada día a más clientes interesados en responsabilizar judicialmente a Qatar de lo ocurrido.

Las conexiones, o al menos los contactos del Estado qatarí con Al Nusra no son un gran secreto. Este país ha actuado como mediador para la liberación de prisioneros en manos del grupo terrorista, como por ejemplo, los 45 cascos azules fiyianos secuestrados en agosto de 2015 en los altos del Golán en Siria. En las negociaciones, Al Nusra impuso una serie de condiciones, como la de ser eliminada de la lista negra de la ONU como organización terrorista. Más tarde, gracias a los “esfuerzos” qataríes, el grupo yihadista liberó a 15 soldados y policías libaneses, a cambio de 13 presos terroristas, incluidas 5 mujeres, que estaban encarcelados en el Líbano. Doha también ha entregado millones en pagos de rescates y campañas de recaudación de fondos, tanto de forma directa como indirectamente financiando y apoyan instituciones que se hacen cargo de las actividades de promoción de Al Nusra como aliado estratégico contra el dictador sirio Bashar al Assad.

No fue hasta 2015 cuando las autoridades qataríes decidieron cerrar Madid ahl al Sham, tras varias denuncias y amenazas de Occidente

Esta profesora de “Reparaciones de guerra” de la Universidad de Ámsterdam, lamenta la “hipocresía” de Qatar: “Por un lado, ese país apoya públicamente a Occidente en su lucha contra el terrorismo, pero al mismo tiempo, la mayoría de las personas y organizaciones que aparecen en su propia lista antiterrorista son qataríes o están basados libremente en Doha. Esas instituciones, reconocidas por el Gobierno, han hecho llamamientos públicos para apoyar a Al Nusra”, subraya.

Uno de los ejemplos, señala la abogada, es Madid Ahl al Sham, una organización “vinculada directamente al Ministerio qatarí de Deportes” que inició en 2013 una campaña pública en las redes sociales para recaudar fondos y armas para “la lucha de Al Nusra” en Siria. Esta iniciativa se convirtió en uno de “los conductos preferidos” para recibir donaciones y recibió el apoyo abierto, por ejemplo, del multimillonario qatarí Abdelaziz bin Jalifa al Attiyah pero también por parte de Saad Mohamad al Kaabi, incluído en la lista estadounidense de personas que financian actividades terroristas, después de actuar como intermediario para cobrar el rescate de los rehenes en manos de Al Nusra en 2015.

Según los informes, Kaabi ha organizado campañas de recaudación de fondos con la ayuda de otros dos qataríes, incluido uno de sus parientes que trabajó para organizaciones benéficas en el Reino Unido. Otro qatari, Abd al Latif al Kawari, también es miembro de la plataforma de recaudaciones de dinero para Madid Ahl al Sham, y ayudó a organizar la entrega de fondos para Al Qaeda en Afganistán y Pakistán. No fue hasta 2015, cuando las autoridades qataríes decidieron cerrar esta institución, tras varias denuncias y amenazas por parte de Occidente.

Combatientes del Frente al Nusra en el barrio de Sheikh Maksoud, Alepo, en agosto de 2015. (Reuters)

“El propio exministro de Qatar reconoció que su país ha financiado a Al Nusra. No fue una cosa que las autoridades no supieran y que haya ocurrido a sus espaldas. No. Fue una decisión consciente basada en pruebas. Ahora deben hacerse cargo de las consecuencias y reparar el daño sufrido por estas personas”, advierte la abogada, miembro del comité holandés de la organización Human Right Watch. Son decenas de casos los que se presentarán ante el tribunal holandés, en La Haya, pero el primero que dio el paso fue el director de una empresa de ingeniería situada cerca de Damasco, según explica la letrada. El 21 de diciembre de 2012 fue secuestrado junto a su cuñado por tres hombres armados y trasladados a una cárcel de alta seguridad de Al Nusra, supervisada directamente por uno de los lideres terroristas, Abu Maria al Kahtani. El hombre, que logró escapar de manos de los yihadistas y ahora es un refugiado en Holanda, fue torturado y maltratado durante meses y tuvo que presenciar la ejecución de otros rehenes.

No es la primera vez que Zegveld demanda a todo un país por su responsabilidad en alguna masacre. Presentó cargos, en nombre de varias familias bosnias, contra el propio Estado holandés al considerar que “los casco azules holandeses” abandonaron a los musulmanes en Srebrenica en 1995, con conocimiento del Gobierno y sabiendo el riesgo que corrían de ser masacrados. En 2013, el Tribunal Supremo falló en su sentencia que los Países Bajos debe indemnizar a los familiares por la muerte de musulmanes bosnios en ese genocidio, una sentencia que abrió paso a que el resto de parientes de los 8.000 fallecidos reclamaran indemnizaciones al Estado holandés.

El Gobierno aceptó su “responsabilidad política” en el fracaso de esa misión durante la Guerra de los Balcanes y accedió con las tareas destinadas a la reconstrucción de Srebrenica, pero siempre sostuvo que la total responsabilidad de esa masacre era cosa de los serbios en Bosnia. En 2011 y 2013, esta abogada también presentó ante la Fiscalía holandesa una denuncia contra Jorge Zorreguieta, el padre de la Reina Máxima de los Países Bajos, por su papel como secretario de Agricultura y Ganadería en Argentina durante el régimen de Videla.

Tampoco es el primer caso judicial en los qataríes son objetivo de esta abogada. En nombre del grupo sindical holandés FNV y de una trabajadora migrante de Bangladesh, Zegveld también tiene un caso abierto en los tribunales en el que responsabiliza a la FIFA por los malos tratos inflingidos a los trabajadores migrantes que preparan el terreno para el Mundial 2022 en Qatar.

“Vamos a ir a por los que han financiado el terrorismo, que son en parte culpables de las desgracias que están pasando en Siria. Esto es importante para los refugiados, para la gente que ha sufrido. Deben sentir que alguien ha hecho algo para que paguen por lo que les ha pasado. Iremos a los tribunales, no será fácil porque esto no fue un caso en el que alguien fue con una maleta llena de millones de dólares y se la entregó a los terroristas. Esto va mucho más allá. Es un caso muy grande, pero tenemos antecedentes en Holanda de condenas a gente que ha apoyado el terrorismo, así que estoy segura de que habrá justicia para estas personas”, advierte.

Para ella, una victoria en la corte, reconocida o no por las autoridades qataríes, será “un paso gigante” porque a Doha “no le gustará nada tener un tribunal europeo sentenciando” en su contra. “Vamos a retar a Qatar en los tribunales por darle apoyo a esos individuos que han causado tanto daño”, concluye.

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