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La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) descartó abandonar la mesa de Diálogo Nacional a pesar del ataque verbal y físico que sufrieron un grupo de obispos el pasado lunes en Diriamba, una ciudad a una hora de Managua. Entre otros, el cardenal de Nicaragua, Leopoldo Brenes y el nuncio apostólico, Stanislaw Waldemar Sommertag, fueron agredidos a las puertas de la basílica de San Sebastián por un grupo paramilitar formado por seguidores de Daniel Ortega, el presidente del país que atraviesa una crisis que desde el 18 de abril se ha cobrado la vida de 320 personas.

«Va a continuar [el diálogo]. Nos unimos a tanto dolor y sufrimiento de tantas personas que han sufrido esta violencia, unidos con paciencia y humildad», declaró hoy monseñor Carlos Herrera, obispo del Departamento de Jinotega, durante una rueda de prensa celebrada el miércoles. Liderados por Brenes, los obispos habían viajado a Diriamba para expresar su apoyo a las víctimas de la violenta represión ejercida por Ortega para acallar la marchas en su contra. «Hemos sentido una agresión brutal contra nuestros sacerdotes. Nunca habíamos visto en Nicaragua situaciones así», lamentó Brenes en declaraciones a medios de comunicación tras el ataque del lunes en los que grupos de encapuchados lanzaban golpes, empujones e insultos a los religiosos. «Es verdaderamente triste», agregó.

Y es que el pasado fin de semana fallecieron 24 personas en el Departamento de Carazo, al que pertenece Diriamba, tras la represión ejercida por policías y grupos paramilitares -fuerzas combinadas de Ortega-, según informa el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh). De acuerdo con el Cenidh, las fuerzas combinadas llevaron a cabo una «operación limpieza» en varios municipios de Carazo con el fin de eliminar varios núcleos de resistencia al régimen sandinista. Tras la violencia desatada el fin de semana, los obispos acudieron para solidarizarse con los agredidos, un papel que han desempeñado a lo largo de los casi tres meses que dura la crisis política junto con el de mediador en la mesa de Diálogo Nacional entre el Gobierno y la oposición, compuesta por estudiantes, empresarios y diversas organizaciones de la sociedad civil.

Las jornadas de diálogo, hasta el momento, han sido insatisfactorias. La oposición, por un lado, ha solicitado al Gobierno adelantar las elecciones del 2021 al 2019 para encontrar una solución pacífica al conflicto. Sin embargo, el presidente Ortega ha rechazado energéticamente esta propuesta y ha expresado su voluntad de terminar su mandado en 2021. Es presidente desde el año 2007. Mientras tanto, organismos como Amnistía Internacional, la Organización de Estados Americanos (OEA) han criticado duramente la violencia con la que Ortega ha tratado de suprimir las manifestaciones en su contra. La Corte Interamericana de Derechos Humanos, que pertenece a la OEA, presentó un en el que calcula que hubo 212 muertos y 1.337 heridos Nicaragua entre el18 de abril y el 19 de junio.

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