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Los oficiales en retiro de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional de Bolivia coincidieron, por separado, que la institución castrense enfrenta una crisis institucional debido al “prebendalismo político” al que fue sometido, desde el Gobierno de Evo Morales.

“El reglamento y las leyes militares tienen especializaciones para destinar a los oficiales que deben estar en Palacio de Gobierno. En las Fuerzas Armadas se ha perdido la institucionalidad y ha ganado más el prebendalismo político y van destinados, oficiales, suboficiales, sargentos que tienen aval político de los productores de coca del trópico de Cochabamba o por parte de los legisladores”, dijo el militar en retiro Omar Durán.

Por su parte el exmayor de la Policía David Vargas, compartió este criterio, el hecho que uno de los integrantes de las Fuerzas Armadas haya perdido el respeto por los emblemas nacionales, en este caso por la medalla y banda presidenciales, criticó también que no se haya designado personal suficiente como corresponde para su custodia.

PERSONAL DE SEGURIDAD

Durán indicó que la Ley 1405 Orgánica de las Fuerzas Armadas (LOFA) establece las exigencias que debe cumplir un militar que es designado como parte de la Unidad de Seguridad para Altos Dignatarios de Estado (USDE).

Durán manifestó que actualmente ya no se toma en cuenta las normas que disponen las designaciones y actualmente se las hace en base a recomendaciones de carácter político olvidando su labor y compromiso con el Estado, con el país y no con el gobierno de turno.

UNIDAD DE SEGURIDAD

En febrero del 2015 el presidente Evo Morales decidió que el cuerpo de Seguridad y de Avanzada de que estaban compuestos por policías, fueran reemplazados por militares de las Fuerzas Armadas (FFAA).

Este hecho formó parte de la reestructuración de la Policía que tenía previsto mejorar la seguridad ciudadana.

En diciembre de 2016, mediante Decreto Supremo 3028, el Ejecutivo creó la Unidad de Seguridad para Altos Dignatarios de Estado (USDE) en reemplazo de la Unidad de Seguridad Presidencial, que hasta ese entonces estaba a cargo del Ministerio de Gobierno.

Con la nueva norma, la USDE pasó a depender del Ministerio de Defensa, separándola de la Casa Militar, hay que diferenciar al Regimiento de Infantería Colorados de Bolivia que es la Escolta Presidencial, que se encarga de la seguridad de Palacio de Gobierno y la residencia presidencial, precisó Durán.

En su momento, la Unidad de Seguridad Presidencial estaba compuesta por policías y no por militares, pero con la creación de la USDE la seguridad presidencial pasó a ser conformada por militares.

POLICÍAS

Por su parte, el exmayor de Policía David Vargas indicó que ser parte del equipo de seguridad del máximo dignatario de Estado era un honor para todo oficial de Policía, para ocupar este puesto debía tener capacitación técnica en resguardo de altas autoridades y el manejo de vehículos en situación de conflicto.

La evaluación del personal estaba a cargo de la jefatura de seguridad del Presidente, que siempre recaía en un coronel con una trayectoria intachable. Este tenía la función de revisar uno a uno los antecedentes de los posibles miembros de esta unidad.

AJUSTES A SEGURIDAD PRESIDENCIAL

En las últimas horas, el ministro de Defensa, Javier Zabaleta, adelantó que su despacho trabajará en algunos ajustes para la seguridad del Mandatario reconociendo con ello que existen deficiencias que la semana pasada desembocaron en el robo de los símbolos del Mando Presidencial a causa del comportamiento indisciplinado de un oficial de Ejército que era parte de la seguridad del Presidente.

El hecho causó la indignación y molestia generalizada en todo el país, hecho que de repercusión internacional bajo un enfoque común: “La medalla presidencial de Bolivia paseó de un burdel a una Iglesia”.

El Diario / La Paz
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